7 de mayo 2010. Llevábamos días hablando, haciendo tonterías por la cam, viéndonos en los cambios de clase, conectándonos a escondidas solo para hablar con el otro... incluso llegaste a centrar tu mundo del fútbol en mí, dedicándome goles. Quién lo diría... tú, que nunca te habías enamorado; y yo, una "experta" en el amor que nunca había amado como aquella vez. Aún recuerdo los nervios que sentí antes de decírtelo, la de vueltas que dí, la de veces que imaginé que el lavabo eras tú y me decías que sí sin pensartelo... y se hizo realidad.
¿Sabes? Lo recuerdo todo. Escribía todas las noches lo afortunada que era por tenerte, como alguien como tú podría querer a alguien como yo... También recuerdo uno de los primeros privados que me mandaste, con una canción, Fireflies de Owl City, la que desde entonces pasó a ser nuestra canción; tu primer sms, diciéndome el resultado de un partido de fútbol y que tú me querías más; o el primer beso, fue la sensación más rara del mundo y a la vez la más bonita de todas.
Recuerdo cada gesto... todos y cada uno de ellos! la carita de niño bueno que ponías cada vez que querías conseguir algo, el morderte la lengua cuando te concentrabas, tu carita de pena cuando me picaba contigo, cuando me cogías de repente por la cintura (siempre te daba la espalda para que lo hicieras!); hasta me acuerdo de la primera vez que me agarraste la mano, si, esa vez que habíamos salido como siempre a menos cuarto o a y cuarto, en el pasillo de tecnología... casi nos pillan! nunca lo olvidaría, son incontables las veces que han estado a punto de pillarnos, y cada vez nuestras excusas eran menos creíbles!
Hay tantas cosas... y ¿sabes? de lo único que me arrepiento es de mi estupidez en el campeonato de España, sí, esa que inténte arreglar y que luché por que me perdonaras. Si tuviera que arrepentirme de algo más sería de mis continuos calentamientos de cabeza, de enfadarme por tonterías y de no haber luchado más por tenerte junto a mi ahora. Por todo eso y más te digo lo siento, siento todo el daño que te pueda haber hecho. Sé que es tarde, que todo ha cambiado, que no somos los que éramos hace dos años; sé que, aunque tengas que aguantarme seis horas diarias, para ti no existo y que ya no puedo hacer nada para remediarlo....pero te quise, muchísimo, y solo quería darte las gracias por formar parte de mi vida durante un año, dos meses, 6 días y 4 horas aproximadamente, y por hacer que todo fuera perfecto. Gracias.
Mónica Núñez, día 7 de mayo, pero de 2012.
No hay comentarios:
Publicar un comentario